Jeanine Pires

Cinco ideas sobre lo que puede cambiar en el Turismo

En esta columna, la experta brasileña y ex presidenta del Embratur, Jeanine Pires, proyecta futuros escenarios para los viajes, donde los clientes, las empresas y los destinos ya no serán los mismos.

Si bien se pronosticaba un crecimiento del turismo global de entre 3% y 4% en 2020, ya se puede estimar una caída entre el 20% y el 30% en los viajes y una pérdida de US$ 300 millones a US$ 450 mil millones en los gastos de pasajeros internacionales.

Ahora es el momento de poner el bienestar de las personas en primer lugar, no hay dudas con relación a esta responsabilidad global. En el caso de la industria turística, una de las más afectadas, sabemos que esta está pasando por un escenario inédito y sin precedentes; simplemente las personas dejaron de moverse. Desde los desplazamientos más simples -dentro de las ciudades- hasta los largos viajes internacionales, todos están en casa protegiéndose y evitando la ampliación del contagio. Aunque sea muy pronto para cualquier conclusión, ya que estamos intentando entender lo que ocurre y cuáles serán los nuevos horizontes, podemos computar un enorme perjuicio en el sector, tanto para pequeñas empresas como grandes emprendimientos. Solo las empresas aéreas están proyectando pérdidas por US$ 252 mil millones en 2020 y, según la IATA, son US$ 39 mil millones los pasajes comprados y no volados que son de responsabilidad de las compañías.

Según la Organización Mundial de Turismo (OMT), puede llevar de 5 a 7 años recuperar las pérdidas de 2020. Para tener una idea, en 2009 con la crisis económica global las llegadas de turistas internacionales cayeron un 4 % y durante el SARS en 2003 apenas un 0,4%. Aquí en Brasil, según la Asociación Brasileña de Empresas Aéreas (Abear), en la semana del 23 de marzo de este año sus asociados presentaron una reducción interanual del 75% en la demanda nacional y del 95% en la internacional.

Las marcas tendrán que transmitir aún más seguridad, valores reales y demostrar su dedicación a dar respuestas rápidas y precisas al consumidor

FUTUROS ESCENARIOS.

Aun tratándose de una crisis inédita y un panorama nebuloso, es importante que intercambiemos ideas y proyectemos futuros escenarios; no intentando imaginar, sino buscando testear cuáles transformaciones podrían ocurrir en nuestra industria. La única certeza es que ya no seremos más el mismo negocio, y que, probablemente las respuestas a nuestras actuales preguntas aún estén en plena mutación. Pero sigamos adelante, pensando ahora y reevaluando continuamente. Propongo cinco temas para comenzar a intercambiar ideas:

Como ocurrió después del 11 de septiembre de 2001, muchas nuevas medidas de restricciones y seguridad sanitaria deberán pasar a formar parte de lo cotidiano de los viajes. Siendo la seguridad una preocupación de los viajeros y las autoridades de frontera, todos tratarán de viajar con protección y evitar posibles contagios. El desafío de autoridades y empresarios será garantizar que las medidas de protección se tomen sin perjudicar los desplazamientos, ahorrando tiempo y garantizando el libre tránsito de las personas.

Dependiendo de cómo la pandemia evolucione en cada país y de cómo son los diferentes hábitos y formas de viajar en cada cultura, podemos presenciar en un primer momento el predominio de los viajes domésticos. En sus países las personas tienen más información, se sienten más seguras y así están más cómodos para hacer desplazamientos por negocios y placer.

Supongo que el reinicio de los viajes internacionales variará mucho de acuerdo con el país, su realidad, con la progresiva oferta de vuelos y la situación de toda la cadena local del sector. Como el turismo ha demostrado a lo largo de décadas una gran capacidad de recuperación, observaremos cómo será el comportamiento del consumidor a fines de 2020 y en los períodos de temporada alta de cada continente para entender el reinicio paulatino de la actividad.

Hay una necesidad urgente de diálogo entre autoridades públicas y empresarios para minimizar impactos y garantizar la supervivencia de empresas, empleos y la recuperación de un sector que es responsable de 1 de cada 10 empleos en el planeta. Dependiendo del tamaño de la empresa, de la duración de la crisis y del segmento de actuación, es preciso monitorear a diario el escenario y tomar medidas que ayuden y apoyen el mantenimiento de empleos y el enfrentamiento de la crisis. Diversas entidades mundiales y nacionales ya divulgaron recomendaciones y guías con herramientas posibles.

Ni imaginamos aún los cambios, pero ciertamente el cliente será cada vez más el protagonista de sus decisiones

EL TURISTA DEL DÍA DESPUÉS.

Los cambios de hábitos del consumidor son otra tendencia que podemos esperar, aunque todavía es muy pronto para entender cómo ocurrirá. Tal vez siga adelante (pero por otros motivos) la idea de evitar lugares con muchas personas, el overtourism. La exigencia de actitudes sostenibles podría ampliarse, buscando destinos donde el respeto por el medio ambiente se traduzca en más seguridad sanitaria en todos los aspectos (medios de hospedaje, alimentación, playas, naturaleza, respeto a la cultura local, entre otros). Tal vez, también pasemos por cambios en los períodos de vacaciones, aumentando la búsqueda de viajar en baja temporada.

Infelizmente, también podríamos presenciar prejuicios respecto a la procedencia de los turistas, con comportamientos peyorativos por parte de las comunidades locales o incluso de los profesionales.

Ni imaginamos aún los cambios, pero ciertamente el cliente será cada vez más el protagonista de sus decisiones, en la búsqueda de experiencias más auténticas, pero más seguras, y con una interacción aún más participativa en todas las etapas de su viaje;

LAS EMPRESAS.

Adaptación e imagen, estos ciertamente serán los aspectos donde tendremos que enfocar nuestra atención en el escenario pos pandemia. Las empresas tendrán que evaluar rápidamente los cambios y hacer adaptaciones para asegurar su competitividad y entender y atender las necesidades de los clientes. Esto está directamente relacionado a la imagen de su marca, ella tendrá que transmitir aún más seguridad, valores reales y demostrar su dedicación a dar respuestas rápidas y precisas al consumidor. Esto vale para empresas y como para destinos, que tendrán nuevos desafíos de comunicación y marketing. ¿Cómo será la promoción en el nuevo escenario donde la seguridad tendrá una dimensión aún más amplia y exigente? ¿Qué y cómo comunicar? ¿Cómo hablar de las experiencias y realmente hacer que el turista se sienta parte de algo que satisfará nuevas necesidades?

¿Qué piensa sobre estos aspectos? Ayúdenos a pensar y evaluar este difícil escenario y buscar caminos que puedan ayudar a la industria de viajes y turismo a superar con fuerza este desafío.

*Jeanine Pires es profesora y empresaria, con 23 años de experiencia en turismo y eventos. Directora de Pires Inteligencia en Destinos y Eventos y de MATCHER Travel Business. Presidió el Embratur de 2006 a 2010.

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