Coronavirus

Transporte aéreo en crisis: las líneas aéreas que despegan

Pese a las perspectivas negativas del transporte aéreo global, una serie de líneas aéreas no se amedrentaron y comenzaron a volar en plena pandemia.

“Vivimos la crisis más importante en la historia del transporte aéreo”, afirmó hace pocas jornadas Luis Monreal, gerente de Lufthansa para Argentina, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Chile. Sin embargo, aún así, el panorama crítico puede ser dañino y mortal para las líneas aéreas pero no para el transporte aéreo. Convertido en una necesidad, el mundo no se quedará sin transporte aéreo, eso está fuera de toda duda. Ergo, quizás con otros nombres, con otras empresas, pero el transporte aéreo continuará porque los consumidores necesitan viajar y las mercancías transportarse. Pero incluso dejando esta consideración de lado, es un buen momento, desde los costos, para crear una nueva empresa. Y es que todos los costos están en baja: ante la caída en la demanda sobran los aviones para alquilar, los aviones a la venta ven sus precios reduciros y es muy probable que se pueda reclutar trabajadores capacitados despedidos de otras compañías. Incluso, la quiebra de empresa actuales también liberará slots en los aeropuertos. El único aspecto adverso es la demanda, pero aún así, una empresa nueva no arrastra “problemas” viejos: no tiene deudas. De modo que debería únicamente cerciorarse de no caer en sobre oferta e incrementar sus servicios de modo paulatino siguiendo el incremento de demanda.

Seguramente las compañías aéreas que se plantean debutar en el mercado, comparten algunas de estas apreciaciones y por eso han seguido adelante. Y es que para ser precisos, no son líneas aéreas que nacieron en pandemia, sino que, pese a la crisis, no han suspendidos sus planes y han seguido adelante.

Off We Go (OWG)

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Uno de los Boeing B-737/400 de Off We Go.

Uno de los Boeing B-737/400 de Off We Go.

Se trata de un emprendimiento canadiense, desarrollado en conjunto por la operadora Hola Sun Holidays y Nolinor Aviation. La compañía aérea OWG (Off We Go), dispone de una flota de tres aviones Boeing B-737/400, de 158 asientos, con los que vuela desde Quebec a los principales destinos cubanos: Cayo Coco, Holguín, Santa Clara y Varadero. Marco Prud’homme, presidente de OWG, comentó en un comunicado: “La parte del vuelo de los viajes debe ser una parte integral de las vacaciones. Las aerolíneas tradicionales han optado por reducir la calidad de sus servicios año tras año sin tener en cuenta la experiencia del pasajero. Nuestro objetivo es ganar los corazones de los quebequenses con una nueva aerolínea cuya misión es volver a emocionar a los viajeros”. El primer vuelo de OWG está planeado para el 1° de noviembre próximo.

Breeze Airways

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Así se verán los Embraer E195 de Breeze Airways.

Así se verán los Embraer E195 de Breeze Airways.

Técnicamente no es una empresa “nueva” que nacerá en plena pandemia: es más bien un proyecto anterior, que sigue su marcha pese a la situación económica. La aerolínea es una creación de David Neeleman, un experimentado empresario del sector, que fundara Morris Air, WestJet, JetBlue y Azul Linhas Aéreas, e integró el consorcio que administró TAP Air Portugal en los últimos años. Inicialmente, el proyecto se llama “Moxy Airways”, aunque luego cambió su nombre por el de Breeze Airways. La pandemia demoró los planes originales y la empresa no despegará en 2020, pero lo hará en mayo 2021. Hace pocos meses compró el AOC (Certificado de Operador Aéreo) de la quebrada Compass Airlines y espera utilizar aviones nuevos Airbus A220, aunque inicialmente operará una flota de 15 Embraer E195 alquilados. La base estará fijada en Salt Lake City y volará a 15 destinos, esencialmente del Medio Oeste estadounidense.

Starlux

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Un Airbus A321NEO de Starlux.

Un Airbus A321NEO de Starlux.

La aerolínea taiwanesa nace de una disputa familiar. Cuando Chang Yu-fa falleció, en 2016, estaba todo preparado para que su hijo, Chang-Kuo wei, asumiera como su sucesor al frente de Evergreen, matriz de Eva Air. Sin embargo, sus hermanos y los hijos del primer matrimonio del fundador de la empresa se opusieron. Ante la situación, Chang-Kuo wei abandonó el grupo y decidió fundar su propia línea aérea que obtuvo su Certificado de Operador Aéreo del gobierno de Taiwán en 2017 y se planteó como fecha de inicio de operaciones en 2019. Una primera demora llevó el despegue a este fatídico 2020. El objetivo era conformar una flota All Airbus: 17 aviones para las rutas de largo recorrido (5 A350/900 y 12 A350/1000) y otros 10 A321NEO para los tramos regionales asiáticos. Sin embargo, la empresa decidió postergar la entrega de algunos A350, para alquilar y recibir antes hasta 8 A330/900. Con algunos de estos aviones, la compañía se las ingenió para realizar vuelos “a ningún lado”: se trata de vuelos panorámicos, para “ver la luna” o un charter donde se realizó el lanzamiento formal de un nuevo modelo de celular de Samsung. Los vuelos toman entre tres y cuatro horas, implican el servicio de catering completo y la experiencia de vuelo, pero despegan y aterrizan de Taipei, al no poder superar los cierres de frontera de muchos destinos a dónde Starlux planea volar. Por supuesto que estos vuelos no suplantan los regulares previstos, pero sirven como ensayo y le permiten a la compañía registrar alguna recaudación.

GCA Airlines

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Gran Colombia de Aviación utiliza Boeing B-737.

Gran Colombia de Aviación utiliza Boeing B-737.

Es la única empresa latinoamericana de la lista. Gran Colombia de Aviación es, en realidad, una subsidiaria de la venezolana Avior y tiene su base en la ciudad de Cali. Utiliza una flota compuesta por dos Boeing B-737/400 y cinco Fokker F50. Tras cumplir dos meses de operaciones, la compañía ha logrado concretar 150 vuelos y movilizar 10 mil pasajeros, en tres rutas: Cali/Cartagena/Cali (noviembre 2019), cinco veces por semana; Cali/Barranquilla/Cali (diciembre 2019), tres frecuencias semanales; y Cartagena/Bucaramanga/Cartagena (desde enero 2020), dos vuelos por semana. “Queremos ofrecer más conectividad entre el Valle del Cauca, y el Nororiente del país y de, en general, complementar la oferta de transporte aéreo con un portfolio de tarifas y servicios mucho más conveniente para distintos mercados. En el mediano plazo esperamos alcanzar unas 200 frecuencias mensuales el vuelos directos desde Cali a las principales ciudades en el Norte y Oriente del país”, comentó Gianfranco Farina, vicepresidente de Planeación y Ventas de GCA.

Dos que vuelven: SAA y Alitalia

En este caso, se trata de dos tradicionales líneas aéreas que, atribuladas y con problemas antes de la pandemia, el duro golpe del Covid-19 las empujó casi a cerrar. Sin embargo, las decisiones gubernamentales detrás, incluyeron el compromiso para relanzarlas.

South African Airways (SAA) sería relanzada para enero de 2021, aunque no hay muchos detalles más. El gobierno local pretende contar con al menos un socio privada y ha recibido 10 ofertas. Tampoco está claro que sucederá, en ese relanzamiento, con las dos subsidiarias de SAA: la especializada en MRO (Maintenance, repair and overhaul), SAA Technical y con la low cost Mango. El director del Departamento de Empresas Públicas, Kgathatso Tlhakudi, está negociando con los interesados, asesorado por el Rand Merchant Bank. Ya se ha calculado que la nueva empresa necesitará unos US$ 600 millones para su relanzamiento.

En el caso de Alitalia, a poco de comenzada la crisis del Covid, el gobierno italiano manifestó su decisión de refundar la empresa, como un emprendimiento totalmente estatal. Para ello, apartó unos € 3 mil millones, por lo que ha trascendido, dispondría de una flota que sería la mitad de la actual (hoy posee 110 aviones) y se centrará en los vuelos de largo recorrido. De todos modos, la empresa debe resolver la transición hasta ese relanzamiento. Desde que entró en administración judicial (concurso de acreedores) en 2017, ya ha recibido a modo de préstamos € 900 millones, € 400 millones y hace pocos días otros € 200 millones, debido a que en la caja le quedaban apenas € 20 millones. Se calcula que, en los últimos 12 años, Alitalia recibió como inyección unos € 13 mil millones.

Un regreso inesperado: Ecuatoriana

La última empresa de la lista es Ecuatoriana. El nombre ilusionó a varios e hizo rememorar a la vieja aerolínea del mismo nombre. Sin embargo, sólo hasta allí llegan las similitudes. En su primer comunicado, la empresa aclara que es una iniciativa totalmente privada y que no tiene relación alguna con el gobierno. En una primera etapa, la empresa ha pedido rutas de cabotaje, uniendo Quito con Cuenca, Loja, Esmeraldas, Guayaquil, Santa Rosa, Salinas, Lago Agrio, Macas, Manta, Tulcán y Coca; de Guayaquil a Cuenca, Latacunga, Manta, Loja y Esmeraldas; de Cuenca a Manta, y de Esmeraldas a Loja. La flota que se incluye en el pedido al gobierno ecuatoriano, se puede dividir en dos grupos: turbohélices de corto recorrido (Beechcraft B1900C, Bombardier Dash-8/Q200 o ATR 42/500) y jets de corto y medio recorrido (Airbus A220/100, Airbus A319/300 y Boeing B-737 de la Serie Classic, 300, 400 o 500). El pasado 31 de agosto, 2020, Ecuatoriana Airlines inició el último tramo del trámite para convertirse en empresa aérea formal, pidiendo su certificado al Consejo Nacional de Aviación Civil del Ecuador (CNAC).

Notas de Tapa