Gabriel Przybylski

Turismo de compras en la Ciudad de Buenos Aires

En esta segunda entrega sobre las experiencias de compras asociadas a los viajes, el experto en tecnología y turismo analiza cómo está transformándose la actividad y cómo gobiernos, turoperadores y comercios perciben y reaccionan ante estos cambios.

En el artículo anterior vimos los cambios que están sucediendo en el turismo de compras, que está convirtiéndose en una actividad sin tiempo ni lugar definidos. Allí se pone de manifiesto nuestra condición de “consumidores sociales”, buscando vivir experiencias que deban compartirse en las redes para ser completas.

El enfoque de los Destinos Turísticos Inteligentes (DTI) implica el desarrollo de soluciones tecnológicas y la innovación para responder a estos nuevos hábitos. Si bien toda la cadena de valor se ve involucrada, ponemos foco en la Ciudad de Buenos Aires, un DTI en desarrollo, y cómo su gobierno, turoperadores y comercios perciben y reaccionan ante estos cambios.

¿QUÉ INICIATIVAS ESTÁ DESARROLLANDO EL ENTE DE TURISMO?

Desde el punto de vista tecnológico, su flamante sistema de Big Data y Business Intelligence está dando frutos. A partir de la información de movilidad de los turistas descubrieron que hay una gran afluencia de brasileños en la calle Florida (principal peatonal comercial) los domingos, que es el día en que los negocios están cerrados. Este es un claro ejemplo de cómo este tipo de sistemas puede aportar información para una mejor toma de decisiones.

Por otro lado, consideran que en los principales destinos internacionales de la región, si bien hay una interesante variedad de productos autóctonos, los turistas que más gastan son mayormente motivados por otros atractivos. En este contexto, la estrategia del Ente es reformular el turismo de compras como un diferencial.

Hace dos años se viene realizando un programa de desarrollo y vinculación entre comercios de alto valor agregado -principalmente arte, moda y diseño- y los turoperadores, además de la promoción “tradicional” de centros comerciales, ferias y circuitos de compras. Como resultado, los comercios ganan visibilidad y pueden generar nuevas experiencias pensadas para los visitantes, mientras que los operadores descubren nuevas experiencias para incluir en su oferta. Más de 300 operadores ya participaron de este programa.

¿CÓMO CAMBIÓ EL NEGOCIO PARA LOS COMERCIOS?

Los comercios deben considerar los nuevos hábitos y expectativas de los turistas. Dos de los más importantes son ofrecerles experiencias que vayan más allá de elegir un producto y pagarlo, y utilizar los canales de promoción y comercialización adecuados.

Tomemos como ejemplo la Galería de Gachi Prieto, ubicada en el barrio de Palermo, donde se exponen y comercializan obras de arte contemporáneo. Allí los asistentes pueden hablar con los curadores, artistas o con ella misma, e ingresar al taller donde siempre hay alguien trabajando. A partir de vincularse con los turoperadores, su espacio comenzó a formar parte de paquetes de experiencias interactivas de arte y fotografía.

Además, en la actualidad existen plataformas -generales y específicas- que sirven para la promoción y comercialización directa. En el caso de Gachi Prieto, reemplazó el material promocional impreso en hoteles de lujo y boutique por contenido en Instagram, y publica sus obras en sitios web internacionales referentes del segmento artístico (Artsy y Artnet), que le aportan visibilidad, clientes e información sobre tendencias.

¿CÓMO CAMBIÓ EL NEGOCIO PARA LA TUROPERACIÓN?

El proceso de búsqueda de nuevos productos y experiencias ha crecido en alcance y velocidad. Los sitios web de recomendaciones e itinerarios, los influencers turísticos que cuentan sus buenas y malas experiencias, las redes y streaming de las ferias de todo el mundo para enterarse qué sucede sin tener que viajar, y las redes de los propios comercios que usan para promocionarse, se suman a la tradicional asistencia a ferias, con las restricciones de tiempo, dinero y expositores que eso implica.

La demanda también ha cambiado. Corinne Tateossian, de Deluxe Argentina, operador especializado en experiencias premium, reconoce que “el cliente directo viene muy informado y con una idea formada, lo que es positivo ya que tiene una necesidad, y negativo porque es más difícil ofrecerle algo distinto a lo que tenía pensado y que confíe más en nuestras recomendaciones que en los comentarios que leyó”.

Además, en el segmento premium ya no hay demanda de “personal shoppers”, sino que sus clientes desean experiencias que van mucho más allá de una compra. De este modo, complementan sus tours por barrios turísticos con visitas participativas a talleres de artistas y diseñadores, varios de ellos surgidos del programa de vinculación del Ente.

La tecnología también ayuda al flujo de información. Signature Tours, especialista en city tours, utiliza WhatsApp para coordinar la recorrida de los guías por los hoteles y conocer su ubicación en tiempo real. También es un importante medio de comunicación con los clientes para la confirmación de reservas y atención de consultas. A su vez, esta interacción les permite identificar nuevas oportunidades.

Además, la masificación de los sitios de reseñas como TripAdvisor representan para este operador un importante medio de promoción, gracias a los sucesivos premios que le otorga ese sitio en base a las calificaciones de sus clientes.

El turismo de compras tradicional, “el que viene a comprar”, quedó relegado al turismo interno y limítrofe. Atraer y aprovechar al turista internacional requerirá utilizar de forma inteligente los recursos disponibles para ofrecerles una experiencia memorable donde sientan que haber comprado formó parte de ella.

Deja tu comentario

Notas de Tapa