COVID-19

Lecciones europeas para una apertura con menos frustraciones

El responsable de Turismo de Braga explicó cómo las restricciones impuestas por países europeos dificultan la recuperación en Portugal tras la apertura.

La apertura al turismo en Europa, por más tímida que sea, genera fantasías en una América Latina que no termina de salir de su confinamiento. Sin embargo, del otro lado de Atlántico el retorno de la actividad también tiene un costado frustrante, que bien puede servir de lección para nuestra región.

En el marco del ciclo de video-charlas "El día después", organizado por el Instituto Nacional de Promoción Turística de Argentina (Inprotur), el responsable de Turismo de Braga (Portugal), Altino Bessa, realizó un crudo diagnóstico de las tensiones y decepciones con las que se están encontrando a la hora de la apertura de las fronteras.

PANORAMA POSAPERTURA.

En plena temporada alta, con las fronteras abiertas, la pandemia controlada y los protocolos y sellos de seguridad implementados, la ciudad del norte de Portugal apenas llega al 30% de ocupación y las reservas tampoco dan para ilusionarse.

Con lo cual, las penurias siguen en pie para hoteleros, restaurantes y agencias de viajes. Y los Estados siguen volcando mucho dinero para compensar el pago de salarios y resintiendo su recaudación condonando tasas e impuestos nacionales y municipales.

APERTURAS A MEDIAS.

Sabido es que la apertura europea es tímida y los principales mercados emisores no comunitarios siguen vedados. Pero también se mantienen muchas barreras al interior del Viejo Continente. Como explicó Bessa, por un rebrote en la región de Lisboa, todo Portugal fue incluido en una lista de países no recomendados para los ciudadanos de 15 naciones europeas. Por caso, Inglaterra, gran fábrica de turistas para el país luso, impone restricciones que desincentivan tanto como un cierre de fronteras. O sea, pedir un test y obligar a realizar cuarentena a la vuelta de un viaje de 7 días a equis país no es tentador como plan vacacional para nadie.

La apertura debe hacerse con mucho cuidado y creando las condiciones que aseguren que se está haciendo todo lo necesario para mostrar que es un destino seguro

SEGMENTAR.

“Eso está teniendo un impacto muy negativo en todo Portugal”, evaluó Bessa, quien puso como ejemplo que en la región de Algarve (altamente dependiente del turismo extranjero) la tasa de crecimiento del desempleo es del 200%.

En diálogo con La Agencia de Viajes (medio invitado en la 2ª edición del ciclo de Inprotur), el concejal de Braga contó que por eso recién ahora se está pidiendo a través del gobierno portugués a los otros países europeos que localicen sus restricciones a las zonas donde haya rebrotes y no a todo el territorio. “No podemos estar todos inhibidos de recibir viajeros por lo que pasa en una región en particular”, planteó Bessa.

Ver más sobre la situación de Algarve en este informe de Euronews

LECCIONES PARA LATINOAMÉRICA.

A la luz de la experiencia de Portugal y Braga, en particular, Bessa sostuvo que los países en Latinoamérica deben ser muy cuidados a la hora de entrar en el proceso de desconfinamiento: “Debe hacerse con mucho cuidado y creando las condiciones que aseguren que se está haciendo todo lo necesario para mostrar que es un destino seguro (…) Hace dos meses Portugal era un ejemplo a nivel europeo de confinamiento y control de la pandemia. Eso fue muy positivo, pero con el desconfinamiento hubo un relajamiento de la población y se invirtió lo que venía sucediendo: Lisboa ahora tiene más casos que el resto de las regiones, que hoy tienen pocos casos”.

Por eso, el responsable de Turismo de Braga dijo que la apertura debe hacerse por regiones, mientras que aquellas zonas que sigan teniendo muchos casos deben aislarse del resto para no arrastrar al resto en el prejuicio que tengan propios y ajenos. En ese sentido, Bessa señaló que también los gobiernos centrales de los países afectados deben tener en cuenta “lo que sucede en los municipios y manejar números reales” para encarar una apertura paulatina y por regiones, no a nivel país.

Ver el capítulo completo de “El día después

Medidas de auxilio

Bessa explicó que el Estado Nacional de Portugal y los municipios han invertido mucho dinero para sostener distintas herramientas que atenúen la crisis que viven las empresas turísticas:

-“Lay off”: alcanzó a 877 mil personas desde su creación, según reveló el Ministerio de Trabajo, Solidaridad y Seguridad Social. Básicamente consiste en la flexibilización de la suspensión de los contratos laborales, pero manteniendo el trabajador derechos y una compensación retributiva (2/3 de la normal). El empleador es responsable por el 30% da la compensación retributiva y la Seguridad Social por el 70%.

-Reducción de tasas: en el caso de Braga se bajaron tasas municipales y del servicio de aguas. Y para el sector gastronómico se autorizó sin costo la instalación de mesas en el espacio público.

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